Washington,  (EFEUSA).- Organizaciones sindicales protagonizaron manifestaciones en todo el país para exigir el incremento del salario mínimo federal hasta los 15 dólares a la hora, y en Washington protestaron ante el Congreso con el apoyo del senador y aspirante a la candidatura demócrata Bernie Sanders.

Bernie Sanders se une a la protesta ante el Congreso por el salario mínimo. El precandidato por el Partido Demócrata a las elecciones presidenciales de 2016, Bernie Sanders, pronuncia un discurso durante un acto electoral celebrado cerca del Capitolio de Washington, Estados Unidos, el 10 de noviembre del 2015. EFE.
Bernie Sanders se une a la protesta ante el Congreso por el salario mínimo.
El precandidato por el Partido Demócrata a las elecciones presidenciales de 2016, Bernie Sanders, pronuncia un discurso durante un acto electoral celebrado cerca del Capitolio de Washington, Estados Unidos, el 10 de noviembre del 2015. EFE.

“Hay que decir alto y claro que la gente que en este país que trabaja 40 horas a las semana merece un salario mínimo suficiente para vivir y el derecho a asociarse en sindicatos”, dijo Sanders al participar en la marcha de Washington, celebrada a las puertas del Senado.

Bajo una fuerte lluvia, el veterano senador por Vermont remarcó que “lo que estamos viendo en EE.UU. ahora es a los ricos haciéndose más ricos, y casi todo el resto empobreciéndose, ya basta”.

“Los trabajadores tienen el derecho de criar a sus hijos con seguridad, tienen el derechos a vivir en un apartamento decente”, agregó, antes de unirse a los cánticos para que se eleve el salario hasta los 15 dólares.

Actualmente, el salario federal está en 7,25 dólares la hora, aunque 29 de los 50 estados del país han acordado subir este umbral.

A la cabeza del salario mínimo se sitúan ahora Washington (costa oeste) con 9,47 dólares, seguido por Oregón con 9,25 dólares; Vermont y Connecticut con 9,15 dólares; y Massachusetts y Rhode Island con 9 dólares hora.

En paralelo, numerosas ciudades han optado por incrementarlo, como Seattle, que lo situó en 15 dólares, o San Francisco y Los Ángeles, que han hecho lo mismo.

La última vez que se revisó el salario mínimo federal fue en 2007.

No obstante, los manifestantes subrayaron que es necesario un impulso por parte del Congreso para que este alza se extendido a todo el país.

Entre ellos estaba Consuelo Delcid, inmigrante salvadoreña con más de 16 años en Washington trabajando como limpiadora en Union Station, la estación de tren de la capital estadounidense, a escasos metros del Congreso.

“Salimos a huelga porque el salario que nos pagan es muy poco (…) tenemos muchas necesidades, y estamos ganando 10,75 dólares la hora. Con eso no ajustamos para pagar techo, escuela, comida”, indicó Delcid a Efe, tras la intervención del aspirante a la candidatura demócrata.

“Significa mucho que Sanders esté con nosotros, él es que nos está apoyando, se llevará mi voto”, explicó, entre cánticos de “Sanders amigo, el pueblo está contigo”.

La manifestación forma parte de un conjunto de marchas similares en más de dos centenares de ciudades del país, entre ellas Boston, Nueva York, Chicago o Los Ángeles, en la que miles de trabajadores con bajos salarios en los sectores de comida rápida y limpieza, entre otros, han exigido la subida salarial hasta los 15 dólares a la hora.

La jornada, bautizada como el “Día de Acción Nacional” y que cuenta con el respaldo del “Sindicato Internacional de Empleados de Servicios” (SEIU), culminará con un acto en Milwaukee (Wisconsin), donde los aspirantes a la candidatura republicana celebran un debate televisado.

Los republicanos se han mostrado opuestos a cualquier subida del salario mínimo con el argumento de que desalentará la creación de empleos y afectará a la actividad económica al elevar los costes laborales.

En el seno demócrata, el actual presidente Barack Obama ha defendido una subida del salario mínimo hasta los 10,10 dólares la hora, mientras que Hillary Clinton propone una subida hasta los 12 dólares.