Washington,  (EFEUSA).- El Gobierno dijo hoy que ha habido un “descenso significativo” en las víctimas de minas antipersonal en Colombia que debería acentuarse cuando se firme el acuerdo de paz, y afirmó que sus esfuerzos de destrucción de armas de fuego en Honduras podrían ayudar a disminuir los homicidios en el país.

EEUU ve avances en destrucción de minas y armas fuego en Colombia y Honduras. Dos víctimas de minas antipersonas caminan sobre prótesis. EFE/Archivo.
EEUU ve avances en destrucción de minas y armas fuego en Colombia y Honduras.
Dos víctimas de minas antipersonas caminan sobre prótesis. EFE/Archivo.

El Departamento de Estado publicó su informe anual “To Walk The Earth In Safety” (“Caminar por la Tierra con seguridad”), en el que enumera sus esfuerzos por erradicar las minas antipersonal y las armas convencionales en el año fiscal 2014.

El informe recuerda que Latinoamérica tiene “la tasa más alta de violencia criminal en el mundo” y que los esfuerzos estadounidenses para destruir armas convencionales “siguen siendo esenciales para ayudar a la región a aliviar la amenaza de la violencia armada y el tráfico ilícito de armas”.

Los avances políticos en la región son claves para facilitar un “mayor énfasis” en el desminado humanitario y tareas similares, según el informe.

“Las negociaciones de paz entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han llevado a un preacuerdo para asistirse mutuamente en esfuerzos de desminado después de la firma de un acuerdo formal de paz”, agrega el texto.

En 2013, Colombia fue el segundo país del mundo con más víctimas mortales por minas antipersonales y artefactos explosivos no detonados, con 368 bajas.

No obstante, esa cifra es un 26 % inferior a la de 2012, cuando hubo 497 bajas, y evidencia “un descenso significativo desde 2005 y 2006, cuando las tasas de víctimas mortales llegaron a su punto más alto, con casi 1.200 al año”, sostiene el informe.

“La importancia del desminado aumentará a medida” que se implementa la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, subraya el documento.

Estados Unidos destinó 7,7 millones de dólares a actividades de desminado y destrucción de armas convencionales en Colombia en el año fiscal 2014, a través de programas de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el grupo sin ánimo de lucro HALO.

En Honduras, “donde las armas de fuego se usan en el 80 por ciento de los homicidios, los fondos estadounidenses han impulsado actividades de interdicción de armas que destruirán potencialmente más de 40.000 armas”, asegura el informe.

El Departamento de Estado no dedicó fondos nuevos a Honduras en el pasado año fiscal, pero siguió apoyando las actividades del Grupo de Asesoría en Minas (MAG, en inglés) para “instruir a las fuerzas armadas hondureñas para destruir armas y munición sobrantes” y otras actividades relacionadas.

Durante el pasado año fiscal, el Gobierno también tuvo que transferir los equipos de desminado que tenía en Ecuador a Colombia y Perú, después de que el Gobierno ecuatoriano ordenara el cierre de la oficina de cooperación de seguridad en la embajada estadounidense en Quito.

Estados Unidos es el mayor contribuyente económico a las actividades de destrucción de armas convencionales del mundo, y el año pasado anunció que destruirá todos sus inventarios de minas antipersonales y dejará de usarlas en todo el mundo excepto en la Península de Corea, por ser una región técnicamente en guerra.

“Hace solo 15 años, las minas antipersonal y otros remanentes explosivos de las guerras mataban o herían a casi 10.000 hombres, mujeres y niños cada año, lo que equivale a más de 25 cada día”, recordó hoy el secretario de Estado adjunto para asuntos políticos y militares, Puneet Talwar, en el prefacio del informe.

“Gracias a los esfuerzos concertados de Estados Unidos, las naciones aliadas, las organizaciones no gubernamentales internacionales y los países anfitriones, esa cifra ha bajado ahora en más del 60 por ciento”, agregó.