Bogotá, (EFE).- El Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla de Colombia, negó hoy haber exhibido la pierna de un militar amputada por la explosión de una mina antipersona, acción que generó el rechazo en el país y la intensificación de las operaciones militares en contra del grupo rebelde.

ELN niega haber exhibido como trofeo la pierna amputada de un militar colombiano. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos. EFE/Archivo.
ELN niega haber exhibido como trofeo la pierna amputada de un militar colombiano.
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos. EFE/Archivo.

“Es política del ELN hacer pública la responsabilidad de cada una de sus acciones, en este caso desmentimos enfáticamente que este tipo de hechos sean obra nuestra”, afirmó el ELN en un comunicado.

Con esta declaración los subversivos niegan por primera vez de forma rotunda la versión de la Defensoría del Pueblo, que les señaló el jueves como responsables de haber colgado “como trofeo” una pierna del cabo del Ejército Eduardo Alfonso Ávila Romero en un colegio del municipio de Convención, departamento de Norte de Santander (noreste).

En su primera reacción, emitida el viernes, el grupo armado especificó que hasta ese momento no tenían “un comunicado oficial o parte de guerra” de sus frentes en Norte de Santander que se atribuyeran la exhibición de la pierna, algo que sin embargo no negaron directamente.

De hecho, indicaron que “si en algún momento” recibían datos que corroboraran la versión de la Defensoría los compartirían con la opinión pública.

Hoy, en el comunicado en el que exponen las conclusiones de su investigación interna, sostuvieron que la acusación en su contra obedece a intentos de “deslegitimar la insurgencia y cerrarle la puerta al diálogo como parte del proceso de paz”.

El ELN mantiene desde enero de 2014 diálogos exploratorios con el Gobierno de Juan Manuel Santos para abrir un proceso de paz análogo al que el Ejecutivo y las FARC desarrollan en La Habana desde noviembre de 2012.

Sin embargo, el suceso de Convención ha provocado que las voces críticas con estos acercamientos se elevaran, como la del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), quien afirmó que el Gobierno “no puede” seguir dialogando con el ELN.

A estas declaraciones se suma la condena unánime de sectores políticos y judiciales, además del rechazo de la sociedad.

Tras conocer lo ocurrido, Santos ordenó intensificar las operaciones militares contra la guerrilla, que reiteró hoy en su comunicado la necesidad de declarar un alto el fuego bilateral.