"Gemelas del arpa" muestran el lado más audaz del instrumento en Paraguay Las gemelas Camille (d) y Kennerly Kitt (i) durante una entrevista en un hotel de Asunción. EFE
“Gemelas del arpa” muestran el lado más audaz del instrumento en Paraguay
Las gemelas Camille (d) y Kennerly Kitt (i) durante una entrevista en un hotel de Asunción. EFE

Asunción,  (EFE).- El lado más audaz del arpa se da cita en el Festival Mundial del Arpa de Paraguay, país donde es un emblema nacional, y que esta semana programa innovadoras propuestas que van desde el jazz al rock de las gemelas Camille y Kennerly Kitt, conocidas por versionar a grupos como Led Zeppelin o Deep Purple.

El Festival, que se celebra desde el viernes al domingo en el Teatro Municipal de Asunción, ha aunado los sonidos folclóricos con las nuevas tendencias de un instrumento que es parte de la idiosincrasia de Paraguay, desde que hace siglos fuera traído por los curas jesuitas.

Así, el certamen une a exponentes “clásicos” como el paraguayo Ever Zaracho, que inauguró el Festival con una obra del reputado compositor Diego Sánchez Haase, también paraguayo, con ofertas como las del colombiano Edmar Castañeda, que ha llevado el arpa al jazz y sentado las bases para nuevos cruces de géneros.

Pero el plato fuerte son las “Gemelas del Arpa”, como son apodadas las jóvenes hermanas estadounidenses, que han conseguido lo que hasta ahora parecía imposible: hacerse con un público proveniente del rock y del heavy metal.

Lo han hecho con exquisitos arreglos para arpa eléctrica de temas icónicos del rock, además de con una imagen asociada a la mitología celta, tan querida a ciertos seguidores del heavy metal.

Entre sus canciones está el célebre “Smoke on the Water”, de los Purple, o el no menos popular “Stairway to Heaven” de Led Zeppelin, cuya interpretación en YouTube ha sido vista más de dos millones de veces.

“Creo que estamos reuniendo en torno nuestro a mucha gente del arpa, pero también tenemos muchos seguidores que no lo son”, dijo a Efe Camille Kitt.

La pareja, que lo mismo pasa de Blue Oyster Cult a The Beatles, o de Johnny Cash a Pink Floyd, comenzó a experimentar con esos sonidos en el prestigioso conservatorio de Wheaton College.

“Fuimos educadas en música clásica, pero pronto comenzamos con nuestros propios arreglos de las bandas de rock y heavy metal que nos gustan. Nuestro primer disco son precisamente versiones de los temas y artistas que más nos gustan”, agregó Camille.

Pese a que han llegado pronto a la profesionalización, ambas reconocen que desde un principio contaron con la oposición de los “puristas” del arpa y de la música clásica.

“Un profesor del conservatorio nos dijo que no teníamos posibilidades de ganarnos la vida con nuestra música y le hemos demostrado que estaba equivocado. Luego hubo más críticas dentro de de la música clásica, pero nos motivaron más, y queremos demostrar que están equivocados”, dijo Camille.

Las gemelas creen que con sus arreglos están innovando un instrumento que hasta ahora permanecía ajeno a otros sonidos, una opinión compartida por Castañeda, que al igual que ellas ha conducido el arpa hasta terrenos insospechados.

El bogotano se ha sumergido en el jazz con su arpa llanera (tocada en Colombia y Venezuela) desde que hace 20 años se radicara en Nueva York.
Desde entonces ha acompañado a gigantes del jazz como Wynton Marsalis o al saxofonista cubano Paquito D’Rivera.

“El arpa es un instrumento folclórico o clásico y tiene sus limitaciones. Cuando descubrí el jazz me puse a aprender trompeta y entender su engranaje para luego aplicarlo al arpa. La trompeta fue mi puente”, dijo a Efe.

Castañeda admite que el arpa ofrece muchas limitaciones de cara a las experimentaciones, por lo que no se atreve a decir que su música sea cien por cien jazz.

“Utilizo elementos del jazz, improvisaciones, armonías, pero el resultado de mi música es algo que denomino panamericana, que viene de mis raíces colombianas, del jazz y de toda la música que tiene la ciudad de Nueva York, como la brasileña o el tango”, explicó.

Como las gemelas Kitt, Castañeda también se las vio con las objeciones de los “guardianes” del arpa.
“He tenido críticas por parte del mundo del arpa, pero ninguna de la gente del jazz”, indicó.

Para el colombiano, el arpa vive un buen momento a nivel mundial, donde espera que vuelva con fuerza como siglos atrás, cuando era el instrumentos de las cortes y palacios, pero también de los juglares que divertían campos y ciudades.
“Mi tarea es mostrar al mundo la otra cara del arpa”, declaró.

Chema Orozco