La secretaria general adjunta de la ONU, Rebeca Grynspan. EFE/Archivo

Panamá, 16 jul (EFE).- La secretaria general adjunta de la ONU, Rebeca Grynspan, planteó hoy en Panamá la adopción de políticas públicas proactivas y la educación como vías para combatir la discriminación y el racismo en Latinoamérica.

“Creo realmente en las políticas públicas proactivas y en la educación para combatir la discriminación (…) porque no hay una solución mágica”, señaló Grynspan a los periodistas.

Grynspan inauguró este martes el foro regional “Mujeres Afrodescendientes y acción política en América Latina”, que se extenderá hasta mañana.

Indicó que actualmente lo que existe en la región es un “esfuerzo persistente” de combate a la discriminación, que cuenta con elementos importantes, pero que son solo aristas dentro de un proceso para resolver el problema.

Afirmó que la educación debe ser un punto de apoyo, llevando el tema de la discriminación y del racismo a los centros de estudios, como se ha hecho de manera efectiva con los temas ambientales y de derechos humanos.

“En mi país, Costa Rica, la generación de hoy es mejor que la nuestra (porque) son mucho más conscientes del ambiente y de los derechos humanos, y esto ha sido posible porque han sido tratados en los temas educativos”, matizó.

No obstante, la funcionaria internacional observó que los progresos no se registrarán de “un día para otro”, porque la educación es un “proceso paulatino”.

Grynspan, quien también es administradora adjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señaló que Latinoamérica sigue teniendo muchos retos por delante, como en el tema de las oportunidades de la población afrodescendiente, porque si bien “hemos mejorado”, en términos generales aún existe una “gran desigualdad”.

Explicó que en algunos países de la región no se considera a los afrodescendientes una “población prioritaria”, y que en aquellos donde ésta es significativa y se observa que padece niveles mayores de pobreza, desempleo, analfabetismo y una fuerte discriminación racial.

Aseveró que ese “círculo vicioso” ha tratado de romperse con la educación, la cual ha mejorado mucho en cuando al acceso que tiene esta población, pero hacen falta más cambios que permitan elevar las perspectivas y las aspiraciones de esa población afrodescendiente.

Gryspan fue la oradora principal en la inauguración del foro, en el que representantes de 17 países de la región intercambiarán estrategias que permitan una mayor incidencia política de las mujeres afrodescendientes.

La actividad está coordinada por el proyecto regional “Población afrodescendiente de América Latina II”, con el apoyo del centro regional del PNUD para América Latina y el Caribe.