Los Ángeles, (EFEUSA).- Tras “Reportero”, un documental sobre los periodistas asesinados por su investigación acerca del narcotráfico en México, el cineasta Bernardo Ruiz retoma esa temática en “Kingdom of Shadows” y ofrece diferentes perspectivas sobre la guerra contra las drogas desarrollada en la frontera.

"Kingdom of Shadows" analiza la dictadura del narcotráfico en la frontera. ras "Reportero", un documental sobre los periodistas asesinados por su investigación acerca del narcotráfico en México, el cineasta Bernardo Ruiz retoma esa temática en "Kingdom of Shadows" y ofrece diferentes perspectivas sobre la guerra contra las drogas desarrollada en la frontera. EFE/Archivo.
“Kingdom of Shadows” analiza la dictadura del narcotráfico en la frontera.
ras “Reportero”, un documental sobre los periodistas asesinados por su investigación acerca del narcotráfico en México, el cineasta Bernardo Ruiz retoma esa temática en “Kingdom of Shadows” y ofrece diferentes perspectivas sobre la guerra contra las drogas desarrollada en la frontera. EFE/Archivo.

“Pasé dos años cubriendo el riesgo que enfrentan los periodistas en México para mi anterior trabajo, y cuando terminé, quise hacer otro donde reunir voces distintas”, explicó Ruiz a Efe.

“Hacía falta un retrato más complejo de la guerra contra las drogas, del conflicto del narcotráfico. Ahí nació la inspiración para esta obra”, indicó Ruiz, nacido en Guanajuato y criado en Brooklyn.

En “Kingdom of Shadows”, de estreno en salas del país el próximo viernes, Ruiz presenta tres puntos de vista sobre las pérdidas humanas en Estados Unidos y México ocurridas por la guerra contra las drogas.

La historia se cuenta a través de los ojos de la Hermana Consuelo Morales, que reside en Monterrey y solicita medidas al gobierno en nombre de las familias de los miles de desaparecidos originados por ese conflicto.

También aparece un exnarcotraficante llamado Don Henry Ford, que detalla sus actividades antes de cumplir una condena en prisión por introducir marihuana en el país, y Oscar Hagelsieb, un hijo de padres indocumentados que es agente del Departamento de Seguridad Nacional.

“Me interesa la temática de forma personal”, aseguró el director de la obra.

“Nací en México, de padre mexicano y madre estadounidense, crecí entre los dos países y me fascinan las relaciones entre ambos, que ni se ponen de acuerdo en el nombre del río que los divide (el Río Bravo para México, el Río Grande para los tejanos). Me fascina las distintas visiones de la realidad que tienen México y EEUU”, declaró Ruiz.

Por otro lado, le interesaba seguir mezclando periodismo y cine porque considera que en EEUU no se hace una labor “profunda de investigación en los medios” acerca del narcotráfico en México.

“No es un periodismo muy constante. A veces es muy ligero y sin contexto. Por eso quería profundizar en esas historias”, sostuvo.

En “Kingdom of Shadows”, un trabajo que tardó un año en rodarse, se recuerda que el conflicto ha originado más de 23.000 desaparecidos oficialmente desde 2007, y Ruiz comenta que esa cifra ha ido en aumento en los últimos tiempos hasta situarse en 26.000 actualmente.

“México vive bajo una sombra o una dictadura del narco, lo que los activistas llaman el narcoestado”, manifestó Ruiz.

“Es importante señalar ese vínculo con las desapariciones de dictaduras del Cono Sur. En EEUU no se piensa en esas desapariciones como crímenes del Estado, sino como crímenes desorganizados. Para muchos es una sorpresa que recuerde a los casos de Argentina y Chile”, valoró el realizador.

Ruiz, que contó para el documental con la ayuda de tres directores de fotografía -entre ellos el español Juan Hernández-, entró al proyecto consciente de que le sorprenderían pocas cosas de este universo que conoce bien, pero no pudo evitar sentir “miedo” al comprobar que “siempre hay una oscuridad aún más profunda que la que imaginas”.

“Aparentemente, esta violencia y esta corrupción no tienen fin”, declaró.

“Existe un sentimiento de miedo en cada esquina y muchos viven bajo este miedo inaceptable. Incluso personas que no tienen vínculos con el narcotráfico viven amenazadas”, indicó.

Ruiz reconoce que es difícil tener “esperanza”, aunque admite que sí ve “un rayo de luz” en la respuesta de la sociedad civil mexicana, como se ha demostrado con las marchas por la desaparición de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa o el apoyo mostrado tras el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa.

“El posible cambio vendrá de la gente. En sus caras percibo una profunda tristeza, pero también dignidad y un enorme deseo de cambio”, concluyó Ruiz.