Santo Domingo.-A raíz del incidente, protagonizado por la joven modelo que realizó varios disparos al aire, en estado de embriaguez, se han generado una serie de opiniones sobre el suceso y su protagonista.

La Chica popopó Bianka-Hazim-tirando
La Chica popopó
Bianka-Hazim-tirando

Una de las corrientes de opinión es la que sostiene que ha sido excesivo su castigo.

Quizás, resumir aspectos del incidente ayude a entender la justa dimensión del mismo.

Una mujer embriagada, aparece en un video mientras empuja a un elemento, ligado al narcotráfico, a un vehículo, que ocasiona un entaponamiento. El vehículo en cuestión está registrado a nombre de una persona miembro de la policía. Acto seguido y luego de que alguien hiciera un disparo, la mujer blande una pistola de forma desafiante y realiza, a su vez, varios disparos al aire además de apuntar, con el arma, a personas en otros vehículos.

En definitiva, y sin ser un letrado, es fácil deducir que, entre otras cosas, se violaron leyes de tránsito y se tipificaron infracciones del código penal. En consecuencia, se impone castigar a la persona culpable.

Amigos lectores, el hecho de que exista un alto nivel de frustración con el desempeño de la justicia y los casos de corrupción, no puede servir de atenuante para que un comportamiento como el exhibido por la persona que protagonizó el incidente, sea minimizado.

Por si no se ha entendido bien, en ese solo hecho, proyectiles mortales fueron detonados sin ningún asomo de conciencia; un arma de fuego cargada y recién disparada fue posicionada en dirección a seres humanos y todos estos hechos se hicieron en presencia de un prófugo de la justicia.

¿Qué diablos importa que los mega corruptos no estén presos, acaso por la utopía de que un corrupto vaya preso debe la ciudadanía renunciar a controlar los desvaríos que precisamente esos corruptos y su impunidad han generado?

¿Cuál es el sentido de solidarizarse con una persona, que luego de su comportamiento reprochable, prepara un video donde se ríe de haber puesto en peligro la vida de seres humanos?

¿Cuándo perdieron los dominicanos su capacidad de asombro?

Si usted quiere ser solidario, séalo con usted mismo, que como ciudadano pudo haber estado ahí o haber sido herido por una bala perdida; sea responsable y exija que se persiga a la persona que realizó el primer disparo, que se escarbe un poco más profundo y se determine qué hacia un narco en un carro registrado a nombre de un policía.

¡Eso es lo grave!  No que a una chica a go-go, que no ha dado la más mínima señal de arrepentimiento, la manden a la cárcel.

De hecho, ojalá a esa joven, esto le ayude a cambiar como ser humano. Siempre habrá espacio para segundas oportunidades en la vida, al menos que se sienta a gusto sabiendo que donde quiera que se presente la recordarán siempre como “la mujer que tiró lo tiro”, o quizás de forma más “cool”, como ella se autodenominó:

“La Chica popopó”