El Paso (TX),  (EFEUSA).- La geografía juega un papel clave en el desarrollo de una nación y es condición fundamental para explicar la forma en que México y EEUU evolucionaron de manera diferente, afirmó el historiador e investigador Oscar Martínez.

La geografía benefició a EEUU y perjudicó a México, según un historiador. Un mapa muestra los territorios de México y EE.UU. EFE/CONAGUA/SOLO USO EDITORIAL.
La geografía benefició a EEUU y perjudicó a México, según un historiador.
Un mapa muestra los territorios de México y EE.UU. EFE/CONAGUA/SOLO USO EDITORIAL.

El profesor de Historia de la Universidad de Arizona dijo en entrevista con Efe que a menudo se relaciona el subdesarrollo de México con la corrupción e ineptitud de sus gobiernos, así como los hábitos culturales del mexicano, pero que eso resulta poco profundo si se considera que su principal causa es su ubicación en el mapa.

Martínez, que el miércoles dictó en la Universidad de Texas en El Paso una conferencia denominada “¿Por qué México es más pobre que Estados Unidos?”, aseguró que México se ha visto obstaculizado en su desarrollo por tres factores fundamentales: la calidad de su tierra y recursos naturales, su vecindad con Estados Unidos y su diversidad cultural.

“Lo que pasa es que México tiene una geografía muy difícil, dominada por desiertos y por zonas muy húmedas donde no se pueden establecer centros productivos o no se desarrollan ciudades grandes”, dijo el autor, criado al otro lado de la frontera de El Paso, en la localidad mexicana de Ciudad Juárez.

Estados Unidos, por el contrario, se encuentra más favorecido que ningún otro país en el mundo: tiene la mejor tierra del planeta para cosechar, así como pluviosidad, recursos naturales y topografía excelentes.

“El desarrollo no fue porque los padres y fundadores de este país eran unos genios, sino porque su geografía permitió que hubiese las herramientas y condiciones para eso”, aseguró el experto.

Martínez, de 67 años, es profesor distinguido del Departamento de Historia en la Universidad de Arizona, en Tucson.

Su conferencia, dentro de un Proyecto de Educación en Justicia Social que se presenta esta semana en la región fronteriza de El Paso (Texas) y Ciudad Juárez (Chihuahua), en México, se basa en su más reciente libro, titulado: “¿Por qué México es más pobre que Estados Unidos?”.

El historiador explicó que la producción agrícola en México presenta las desventajas de su geografía, tales como patrones de lluvias irregulares y el hecho de que poco más del 10 por ciento de la tierra es apta para el cultivo.

Mencionó que a falta de los cursos de agua del río Misisipi y los grandes lagos, y con ciudades costeras más pequeñas que las de EEUU, México fue limitado en su desarrollo económico, así como en su integración política y social.

Martínez afirmó que es injusto comparar el desarrollo de México al ascenso económico rápido de Japón, China, Taiwán, Corea del Sur o Singapur.

Aquellos países, dijo, se han beneficiado de las circunstancias geográficas e internacionales más favorables, incluidos el fácil acceso a vías mundiales de transporte marítimo y a los mercados de Estados Unidos, al tiempo que la recepción de la ayuda estadounidense es significativa.

Oscar Martínez, autor de los libros “Fragmentos de la Revolución Mexicana: Cuentas personales de la Frontera” y “Gente en la frontera: Vida y Sociedad en las Tierras Fronterizas México-Estados Unidos”, aseguró que la vecindad entre ambos países es una desventaja para México.

“Por estar tan cerca de los Estados Unidos, una consecuencia fue que México perdió casi la mitad de su territorio. Perdió áreas como Texas y California, que son de las más productivas en todo el mundo. Que tienen economías que son más grandes que México”, afirmó.

Estados Unidos, como la potencia económica más grande del mundo, ha dominado a México a través de la historia y tiene una presencia importante con sus corporaciones, mencionó el catedrático.
En la actualidad, esas corporaciones dominan en México más que en ninguna otra época de la historia, agregó.

La diversidad poblacional ha representado en México un tercer factor en la obstaculización de su evolución como nación, explicó.

A México, apuntó el profesor, le ha costado mucho trabajo incorporar las tan diversas comunidades nativas, cuyas lenguas y costumbres son distintas entre sí.

“La población de México está muy desparramada, no hay un buen balance entre donde están las concentraciones de población y la comunicación entre estas poblaciones y el intercambio económico dentro del país por el factor geográfico”, añadió.

A diferencia de Estados Unidos, en donde las costas cuentan con mayor concentración poblacional por la calidad de su tierra, así como es el caso de países europeos o asiáticos, en México existe una menor densidad “porque sus costas no son buenas”.

“La gran mayoría de la población en Estados Unidos -agregó- está en las costas y también dentro del país, pero cerca de los ríos navegables, los grandes lagos”.