Naciones Unidas, (EFEUSA).- Como viene haciendo cada año desde hace más de dos décadas, la Asamblea General de la ONU pedirá mañana el fin del embargo estadounidense sobre Cuba, en lo que será su primer pronunciamiento sobre esta política desde el restablecimiento de relaciones entre los dos países.

La ONU se pronuncia mañana sobre el embargo a Cuba tras acercamiento con EEUU. La Asamblea, en la que se sientan los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas, votará una resolución impulsada por el Gobierno de La Habana sobre la "necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero" de Washington. EFE/Archivo.
La ONU se pronuncia mañana sobre el embargo a Cuba tras acercamiento con EEUU.
La Asamblea, en la que se sientan los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas, votará una resolución impulsada por el Gobierno de La Habana sobre la “necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero” de Washington. EFE/Archivo.

La Asamblea, en la que se sientan los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas, votará una resolución impulsada por el Gobierno de La Habana sobre la “necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero” de Washington.

Hace un año, un texto similar obtuvo el apoyo de 188 países y sólo dos votos en contra, los de EE.UU. y su socio Israel.

En esta ocasión, con la Administración de Barack Obama ya reclamando abiertamente al Congreso nacional el levantamiento del embargo, uno de los puntos de interés será la postura que mantiene la delegación estadounidense en la votación.

Durante los últimos meses, EE.UU. alimentó las expectativas sobre una posible abstención, lo que constituiría una inusual posición al dejar salir adelante sin oponerse una resolución crítica con su propia legislación.

Sin embargo, en los últimos días, Washington ha insinuado que votará en contra al considerar que el texto “no refleja completamente” el nuevo espíritu de acercamiento entre ambos países, según dijo la semana pasada a Efe un funcionario del Departamento de Estado, que pidió el anonimato.

Así, a menos que Cuba introduzca cambios de última hora en el borrador, lo previsible es que la resolución vuelva a ser aprobada con la oposición de EE.UU.

En su preámbulo, el texto preparado por las autoridades de La Habana acoge “con beneplácito el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos de América” y reconoce “la voluntad” expresada por Obama “de trabajar por la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba”.

Sin embargo, al mismo tiempo, expresa preocupación por la continuidad de la política y por los “efectos negativos” que tiene sobre los cubanos.

Como en años anteriores, el documento urge a tomar “en el plazo más breve posible” medidas para derogar o dejar sin efecto leyes como las que establecen el embargo estadounidense.

En su primera intervención en la ONU, el pasado septiembre, el presidente de Cuba, Raúl Castro, aseguró que esa política es “el principal obstáculo para el desarrollo económico” de su país.

Según un informe elaborado por el Gobierno cubano, el embargo ha supuesto para la isla un costo de 833.755 millones de dólares desde su implementación en 1962.

Obama, tras anunciar el acercamiento estadounidense hacia Cuba, ha venido reclamando al Congreso, controlado por la oposición republicana, el levantamiento del embargo.

Esa política quedó codificada como ley en 1996 mediante la legislación Helms-Burton, que estipula que las restricciones económicas deben mantenerse en vigor hasta que Cuba cumpla ciertas condiciones, entre ellas que la familia Castro abandone el poder.

Por tanto, el Congreso es el único que puede levantar por completo el embargo, aunque Cuba ha recordado en numerosas ocasiones que Obama puede hacer mucho más utilizando sus poderes para suavizarlo

El Ejecutivo de La Habana estará representado en la sesión de mañana en Nueva York por su ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez.