Buenos Aires,  (EFE).- La presidenta argentina, Cristina Fernández, salió hoy a defender a su hijo, Máximo Kirchner, por su actividad política y dijo que ella está dispuesta a seguir recibiendo “agravios” si con ello contribuye a dejar un país mejor.

La presidenta argentina defiende a su hijo por su actividad política La presidenta argentina, Cristina Fernández. EFE/Archivo
La presidenta argentina defiende a su hijo por su actividad política
La presidenta argentina, Cristina Fernández. EFE/Archivo

En un acto en el aeropuerto de Ezeiza, el principal del país, para presentar un nuevo avión de la flota de la estatal Aerolíneas Argentinas, Fernández hizo alusión a una portada del diario Clarín de 2001 en la que se daba cuenta de serios conflictos gremiales en la compañía aérea.

En esa misma portada, aparecía una frase de Antonio De la Rúa, hijo mayor del entonces presidente argentino, el radical Fernando de la Rúa, en la que confirmaba sus planes de casarse con la cantante colombiana Shakira, con quien el joven estaba entonces de novio.

“Cuando veo esto y después pienso en mi hijo, que lo atacan tanto, ¿cómo no lo van a atacar? Claro, prefieren hijos que hagan otras cosas, no que se dediquen a fundar o formar organizaciones políticas de jóvenes”, dijo la jefa de Estado.

Máximo Kirchner, de 38 años, hijo de Cristina Fernández y del fallecido expresidente argentino Néstor Kirchner, es fundador de la agrupación juvenil kirchnerista La Cámpora.

“¿Cómo no te van a pegar, Máximo? Sería mucho más negocio que te dedicaras a otras cosas. Pero bueno, tenés la sangre de tu padre y de tu madre, la de la política, y en lugar de estas cosas te dedicaste a agrupar a jóvenes, muchas veces a sacarlos de la calle o de la droga para incorporarlos a la política”, dijo Fernández.

“Te la tenés que bancar (aguantar), son las reglas del juego”, añadió la mandataria, que fue aclamada por militantes de La Cámpora presentes en el acto.

Fernández, que en diciembre próximo concluirá dos mandatos consecutivos de Gobierno, dijo en otro pasaje de su discurso que quienes quieran “ser algo” en política “muchas veces hay que decir que no, tener coraje y no agachar la cabeza ante los poderes”.

“Esto tiene altos costos. Decir que no a los más poderosos, no agachar la cabeza, llamar a las cosas por su nombre trae aparejado altos costos políticos y personales, agravios, descalificaciones, injurias, infamias y persecuciones”, dijo Fernández.

“Pero estoy dispuesta a seguir recibiendo agravios y la persecución también si con eso contribuyo a dejarle a ustedes un país mucho mejor que el que recibimos en 2003”, añadió la mandataria.