Washington, (EFEUSA).- Los aspirantes republicanos a la Casa Blanca celebran este martes su cuarto debate en esta carrera presidencial, en el que abordarán asuntos de índole económica mientras encabeza las encuestas el neurocirujano Ben Carson, seguido muy de cerca por el magnate inmobiliario Donald Trump.

Los republicanos celebran su cuarto debate con Carson liderando los sondeos. El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Dr. Ben Carson, habla con los medios. EFE/archivo.
Los republicanos celebran su cuarto debate con Carson liderando los sondeos.
El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Dr. Ben Carson, habla con los medios. EFE/archivo.

El cuarto “combate” dialéctico entre los conservadores, que se celebrará en Milwaukee (Wisconsin), solo contará con ocho de los precandidatos, aquellos que están por encima del 2,5 por ciento de apoyo en las encuestas a nivel nacional.

Como es costumbre, quienes han obtenido mejores números en los sondeos serán los que se encuentren en el centro de la tarima, por lo que Trump continuará ocupando uno de esos lugares, aunque esta vez compartiendo protagonismo con Carson, quien ahora lidera las encuesta de intención de voto.

De este modo, el senador por Florida Marco Rubio y el senador por Texas Ted Cruz, ocuparán los puestos inmediatos a izquierda y derecha, junto al exgobernador por Florida Jeb Bush y la ex consejera delegada de Hewlett Packard Carly Fiorina.

También intervendrán el senador por Kentucky Rand Paul y el exgobernador de Ohio John Kasich, ambos situados en los extremos del estrado.

El debate, organizado por la cadena Fox y el diario “The Wall Street Journal”, tocará asuntos económicos, pero también traerá a colación los últimos coletazos de la campaña, en la que Carson cada vez está cobrando más protagonismo y, como consecuencia, convirtiéndose en el blanco de los ataques de Trump.

El multimillonario no ha dejado pasar la oportunidad de poner en duda la credibilidad del neurocirujano después de que se hayan desvelado algunos puntos oscuros sobre su pasado, como el hecho de que mintiera sobre haber ganado una beca para la prestigiosa Academia Militar de West Point, en Nueva York.

El éxito de Trump y Carson en lo que va de campaña demuestra el poder de atracción de los conocidos como “outsiders” (candidatos ajenos al sistema político), pero la mayoría de los analistas coinciden en que se desinflarán antes de que se vote el 1 de febrero en Iowa, el estado que abre las primarias.

Por ello, Rubio, quien fue considerado el ganador del último debate, celebrado el pasado 28 de octubre, suena cada vez más como posible nominado republicano, aunque habrá de consolidar su buena racha de las últimas semanas en las que ha repuntado en los sondeos.

Además, el senador por Florida, de origen cubano, tendrá casi con toda seguridad que responder a las preguntas y las acusaciones de sus rivales, ante el reciente escrutinio del supuesto uso indebido de su tarjeta de crédito del partido.

Mientras tanto, Bush, quien fuera uno de los presumibles favoritos al comienzo de la campaña, deberá tratar de “relanzar” su candidatura, que atraviesa un periodo demasiado largo de horas bajas y que está tratando de resurgir a través de un nuevo eslogan: “Jeb lo puede solucionar”.

Dado que los republicanos continúan teniendo un gran número de aspirantes, el gobernador de Nueva Jersey Chris Christie y el exgobernador de Arkansas Mike Huckabee ya no podrán estar en el “equipo titular”, dados sus pobre resultados en las encuestas.

Así, Christie y Huckabee han sido relegados al debate secundario del resto de candidatos, que completarán el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, y el exsenador por Pensilvania Rick Santorum.

El senador por Carolina del Sur Lindsey Graham y el exgobernador de Nueva York George Pataki no han obtenido el apoyo mínimo para participar en ninguno de los debates.