Austin (TX), (EFEUSA).- Planned Parenhood interpuso hoy una demanda contra el estado de Texas por su amenaza de cortarle los fondos de Medicaid tras el escándalo surgido con la publicación en julio de unos vídeos que implican a esta organización con la venta de tejidos de fetos abortados.

Planned Parenthood interpone una demanda contra Texas por cortarle los fondos. Imagen en donde se observa el edificio de la Corte Federal de Austin, Texas. EFE/archivo.
Planned Parenthood interpone una demanda contra Texas por cortarle los fondos.
Imagen en donde se observa el edificio de la Corte Federal de Austin, Texas. EFE/archivo.

Desde entonces, Texas y otros estados republicanos están tratando de cortar la financiación pública a Planned Parenthood, la mayor organización de planificación familiar en Estados Unidos.

Con la demanda interpuesta hoy en un tribunal federal de Austin, esta organización espera una decisión similar a las adoptadas por jueces en Arkansas y Luisiana, que ya han bloqueado sendos intentos de cortar los fondos de Medicaid en esos estados.

“Al cancelar el contrato de Medicaid con Planned Parenthood, estos políticos le están diciendo a las mujeres a dónde pueden ir y a dónde no a recibir salud reproductiva. Seamos claros: Esto es ilegal y una violación a la ley federal”, dijo hoy Cecile Richards, presidenta de Planned Parenthood.

Según esta organización, el bloqueo de fondos que Texas pretende hacer efectivo el 8 de diciembre dejaría sin planificación familiar ni chequeos preventivos de salud a 13.500 mujeres en ese estado sureño.

El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, envió una carta en octubre a todas las afiliadas a Planned Parenthood en el estado en la que justificó la decisión de cortar los fondos: “estos centros ya no son capaces de proveer servicios médicos de un modo profesional, competente, seguro, legal ni ético”.

Agregó, además, que “la espantosa extracción de partes del bebé por parte de Planned Parenthood no se permitirá en Texas y esa práctica salvaje debe llegar a su fin”.

Planned Parenthood está desde julio en el centro de la polémica a raíz de la publicación de cuatro vídeos grabados con cámara oculta y editados por un grupo antiabortista.

En ellos, miembros de esta organización sin ánimo de lucro hablan sobre la venta a investigadores médicos del tejido de los fetos abortados en sus clínicas.

Esos vídeos motivaron una campaña liderada por el Partido Republicano para suprimir los fondos federales que recibe Planned Parenthood, unos 500 millones de dólares anuales.

Planned Parenthood, por su parte, ha defendido enérgicamente que solo cobra por el tejido fetal lo suficiente para cubrir los costes que le supone preservarlo y transportarlo hasta los investigadores, algo que sí permite la ley federal.