Un vigilante de seguridad camina entre varias tuberías. EFE/Archivo
Un vigilante de seguridad camina entre varias tuberías. EFE/Archivo

En uno de los más interesantes reportajes que he leído últimamente, la Canadian Broadcasting Corporation (CBC), bajo la firma del periodista John Chipman, entrevistó al ingeniero geólogo iraquí, Farouk Al-Kasim, quien es considerado uno de los responsables del éxito de la industria petrolera noruega.

Todo el proceso, desde la exploración hace más de 30 años hasta este momento, es una gran lección que comparto con ustedes.

Resulta, que para 1968, Noruega se encontraba afanada tratando de encontrar petróleo, y para ese mismo momento, Al-Kasim, quien buscaba medicina avanzada para tratar un hijo nacido con problemas de salud, se decidió ir a Noruega, y para su sorpresa además de encontrar la necesaria buena práctica médica que presumía, el gobierno noruego lo contrató de inmediato para que les ayudara en la búsqueda de petróleo.

Según cuenta el entrevistado, había mucho pesimismo y apenas él y un puñado creían en la posibilidad de encontrar petróleo. Al final, los esfuerzos dieron su fruto y para 1971 uno de los mayores yacimientos del mundo llamado Ekofisk fue descubierto. Se estima que estará produciendo hasta el año 2050.

Precisamente ahí es donde comienza la grandeza de toda la historia.

Lo primero que hicieron los noruegos fue recordar que sus vecinos los holandeses habían sufrido la consecuencia de una bonanza súbita al explotar sus recursos naturales, en lo que se conoce como “Dutch disease” o “mal holandés” (favor consultar en este link que explica el fenómeno http://es.wikipedia.org/wiki/Mal_holand%C3%A9s).

Para contrarrestar eso, se dedicaron a estudiar los países productores de petróleo y los problemas que habían enfrentado y se dieron cuenta de que la base del problema era la falta de planeación. Una vez conscientes de esto, sus cámaras legislativas dictaron lo que se conoce como “los 10 mandamientos del petróleo”, todos los partidos estuvieron de acuerdo y como resalta Al-Kasim, los políticos han cumplido y al día de hoy ninguno ha cambiado lo acordado.

De estos mandamientos, los claves son los siguientes:

  1. Una compañía estatal que maneje el negocio del petróleo.
  2. Un ente regulador de la industria.
  3. Una participación del 50% en toda compañía productora de petróleo que opere en Noruega.

Por supuesto, todos los empresarios e inversionistas las respetan y se ciñen a ellas.

El petróleo se comenzó a explotar ordenadamente, y hasta 1990 se utilizó el dinero generado exclusivamente para mejorar la infraestructura y optimizar la producción, sin desviar recursos a otras áreas. Luego de esa fecha, se estableció un “fondo del petróleo” que recibía parte de las ganancias, el cual desde 1996 recibe cada centavo de la venta del crudo.

¿Qué se logró?

Amigos lectores, hoy en día no existe ningún país del mundo con un fondo del petróleo, ahora llamado “fondo para envejecientes” (para eso se destinará) como el noruego; mientras el fondo de Alberta (Canadá) alcanza los 17 billones de dólares, y el de Alaska 50 billones de dólares, el noruego alcanza los 850 billones de dólares, o lo que es lo mismo, 165 mil dólares (más de 7 millones de pesos dominicanos) para cada habitante de Noruega, y ya de por sí, gracias a sus inteligentes inversiones, genera por sí solo más dinero que la explotación del petróleo.

Todo eso fue posible gracias a la planificación, y como explica el entrevistado, al compromiso de no desviar recursos para consumo de gastos del gobierno, pensando siempre a largo plazo y la conciencia de que un día ese recurso natural se agotará.

Los noruegos nos dan una lección de manejo de recursos naturales, de cooperación, voluntad y transparencia política, de pensamiento para futuras generaciones, de previsión y protección para los envejecientes, de prudencia en el gasto público, pero sobre todo de privilegiar el interés colectivo al individual. No en vano parte del título del trabajo periodístico es “… el fondo que es la envidia del mundo”.

Hay demasiado que deducir y aprender de este reportaje, su versión original en inglés se puede leer en este link: http://www.cbc.ca/news/canada/iraqi-farouk-al-kasim-behind-norway-oil-fund-that-is-envy-of-world-1.2604105

Quise, al haber nacido en un país inmensamente rico, preñado de minerales, incluyendo la segunda mayor mina de oro del mundo, con decenas de concesiones de explotación y millones de dólares en juego para sus habitantes, que en esta Semana Santa, mientras nos concentramos en pasarla bien y nada más, saquemos un tiempito para lo que debería importar a un ciudadano consciente:

Que ya para el año pasado, el movimiento Justicia Fiscal indicaba que cada dominicano, al nacer, debe RD$115,000 pesos dominicanos, en promedio US$2,600 dólares americanos.

Feliz Semana Santa, ojalá sirva para reflexionar… y exigir.