Tortuguero, paraíso natural y de gente comprometida con la naturaleza. Fotografía de archivo sin fecha de tortugas loras en el Parque Nacional Tortuguero, provincia de Limón (Caribe costarricense). EFE/Archivo
Tortuguero, paraíso natural y de gente comprometida con la naturaleza. Fotografía de archivo sin fecha de tortugas loras en el Parque Nacional Tortuguero, provincia de Limón (Caribe costarricense). EFE/Archivo

Tortuguero (Costa Rica), (EFE).- Enclavado en el Caribe de Costa Rica se encuentra Tortuguero, un pueblo que se acostumbró a vivir rodeado de agua dulce, de mar y de una riqueza natural que aprendió a cuidar para el beneficio propio y el disfrute de miles de turistas.

Para llegar a Tortuguero es necesario viajar durante más de una hora en lancha por los ríos y los canales del Caribe costarricense, en una travesía en la que es fácil observar cocodrilos tomando el sol en la orilla, monos y majestuosas aves como garzas y el pato aguja.

Este sitio, rodeado de la jungla caribeña y de canales de agua dulce, por un lado; y del mar Caribe por otro, es uno de los sitios predilectos de la tortuga verde (Chelonia mydas) para salir del océano a desovar en la playa en condiciones de oscuridad total.

La protección de esta tortuga marina en el Parque Nacional Tortuguero llega al extremo de que no está permitido ningún tipo de luz en la playa, salvo una infrarroja utilizada por un guía, y mucho menos la filmación o tomar fotografías.

La tortuga verde (Chelonia mydas), que puede llegar a medir más de un metro de longitud y a pesar hasta 150 kilos, tiene su temporada de desove entre julio y octubre. En ese periodo del año pasado se contabilizaron 26.000 nidos.

Cada tortuga puede desovar hasta 100 huevos que eclosionan en 90 días, pero se calcula que solo pocas de las tortugas recién nacidas lograrán llegar a ser adultas.

La arribada de las tortugas a la playa en las noches de julio a octubre es el principal atractivo de Tortuguero, pero el resto del año los turistas pueden disfrutar de los canales de agua dulce y de la tranquilidad que ofrecen los hoteles de la zona ubicados a la orilla del agua.

Muy pocos hoteles tienen televisores en las habitaciones o relojes despertadores, pues la filosofía de los empresarios es que los visitantes entren en contacto con la naturaleza y escuchen los sonidos del bosque.

El pueblo de Tortuguero empezó a originarse en 1934 cuando Walton Martínez y su familia navegaron desde la isla de San Andrés, Colombia, y se asentaron en el sitio donde hoy viven cerca de 1.500 personas, explicó a Efe Karla Taylor, descendiente de los fundadores del lugar y guía turística.

Tortuguero no tiene calles y mucho menos un solo automóvil. Su gente se moviliza en lancha y la mayoría ha encontrado en el turismo el sustento diario, pues son propietarios de pequeñas tiendas, lugares de hospedaje, venden artesanía y ofrecen servicios a los turistas.

“El desarrollo del pueblo ha sido interesante. En la década de 1940 llegaron las compañías madereras y esto generó empleo a las primeras familias. Después de dos décadas de explotación maderera comenzó el movimiento de conservación”, explicó Taylor.

La gente del pueblo poco a poco comenzó a entender que era mejor proteger y aprender de las tortugas, los venados y las iguanas en lugar de comérselas.

“Todo fue un proceso de evolución. La gente aprendió a conservar el recurso que tenemos y el paraíso natural que antes veían como un sitio inhóspito. Ahora sabemos que tenemos un sitio único en el mundo”, manifestó Taylor.

En el pueblo, los administradores del Parque Nacional Tortuguero, la organización no gubernamental Sea Turtle Conservancy y el sector turístico de la zona han logrado trabajar conjuntamente para proteger las riquezas naturales de las amenazas y afrontar diversos desafíos.

Una veintena de empresarios turísticos crearon hace algunos días la Cámara de Turismo de Tortuguero con el fin de trabajar por la mejora en aspectos como acceso, seguridad, conservación, sostenibilidad ambiental y promoción.

La presidenta de la Cámara, Roxana Silman, manifestó a Efe que entre los principales proyectos que se van a impulsar está el de un sistema de tratamiento de las aguas negras y el de contar con más guardabosques y policías.

Pero Silman comentó que entre las principales amenazas de la zona se encuentra una iniciativa que aparentemente se está gestando desde hace varios años para construir un camino que permita llegar a Tortuguero por tierra.

Los lugareños no quieren perder el encanto único que le da a Tortuguero la especie de aislamiento en la que viven.