Coronavirus expone debilidades en la educación pública en Honduras

Educación

Cuando una persona es contagiada por el coronavirus, sus probabilidades de sobrevivir dependen de su edad y condición de salud, pero ¿qué pasa cuando el virus “infecta” a un sistema de educación en estado crítico?

Esta es la pregunta que Honduras enfrenta ahora que sus más de 2 millones de estudiantes no pueden atender físicamente a las escuelas debido a los riesgos del coronavirus.

Una grave condición preexistente

Así como en un paciente humano la educación pública presenta una diversidad de problemas y condiciones que la hacen más susceptible a la enfermedad.

Honduras tiene un nivel elevado de analfabetismo que afecta a cerca del 10 por ciento de la población, una deserción escolar en aumento, una baja cobertura nacional y la pérdida frecuente de clases por las protestas de diversos grupos.

Una escuela primaria en Honduras, sin techo y sin paredes.             Créditos: La Prensa

De hecho, en los últimos cuatro años, cerca de 175 mil estudiantes abandonaron la escuela, esto según datos de la Secretaría de Educación.

Estos problemas se presentan a pesar de que el país tiene uno de los presupuestos educativos más grandes de la región.

En el 2019 un total de 37.5 mil millones de lempiras fueron destinados al sector, aproximadamente el 14 por ciento del presupuesto total.

A pesar de la inversión multimillonaria, el índice de Prosperidad calificó a Honduras con la segunda peor calificación de Centroamérica en el área de educación.

Llega el Coronavirus

El 12 de marzo el gobierno ordenó la suspensión de clases en el sector público y privado por 14 días y un toque de queda absoluto, esto debido al alto riesgo de infección por la enfermedad y la aparición del primer caso en el territorio.

Desde entonces se ha reportado en redes sociales que muchos jóvenes, a pesar del riesgo de la enfermedad, han irrespetado el toque de queda en vez de estar estudiando.

 

A esto se suma el hecho que las escuelas públicas carecen de plataformas de aprendizaje a distancia, causando mayores dificultades para los estudiantes.

“Habían varios docentes que estaban solicitando que los estudiantes salieran de sus casas para dejar en físico las tareas,” describió Sonia, una profesora que prefirió mantener su identidad bajo anonimato. 

Las autoridades de la Secretaría de Salud comunicaron a los padres de familia que, “bajo ningún motivo los docentes deben obligar a los educandos el envío de trabajos en físico.”

Según la docente, las escuelas privadas no tienen este problema por la facilidad de acceso a plataformas de aprendizaje virtual y el uso de video llamadas grupales para realizar las enseñanzas.

Por otra parte las opciones de las escuelas públicas son más limitadas.

Las tres opciones del sector público

Según el ministro de Educación, Arnaldo Bueso, los estudiantes del sector público tienen tres opciones para continuar con sus actividades escolares.

El funcionario explicó que para los estudiantes cuyas familias tienen acceso a la internet, los docentes les envían asignaturas para realizar como trabajo en casa.

La cuentas personales de WhatsApp de los padres de familia ha facilitado el trabajo escolar de sus hijos.       Crédito: Los Andes

Eco Informativo preguntó a varios padres de familia sobre esta dinámica de aprendizaje y confirmó que el principal medio de comunicación es WhatsApp.

“Los maestros nos envían las tareas por WhatsApp,” comentó una madre de dos niños, soltera, agregando que al finalizar el día ella envía una foto del trabajo terminado al maestro.

Asimismo, Bueso comunicó sobre la utilización de un canal televisivo del estado para impartir lecciones a los estudiantes de prebásica.

 

Por último, el ministro explicó que los docentes darán “asignaturas especiales” a los estudiantes sin acceso a la internet.

El Ministro no precisó cómo se impartirán clases en las zonas rurales del país, en donde solamente el 23 por ciento de la población utiliza internet.

¿Qué pasará con el año actual?

Sonia, quien imparte a alumnos del sexto grado en una escuela privada de la capital, describió que la situación “es complicada, no sabemos cuándo vamos a regresar”.

Para muchos padres de familia y profesores, la crisis del coronavirus ha puesto en duda si se cancelará o extenderá el año electivo.

Sobre esta posibilidad, Bueso manifestó que esa “es una posibilidad remota y que existen opciones que se tienen que agotar.”