¿Por qué tanto dinero para combatir el Coronavirus y no se ven resultados positivos?

Opinión Salud

En Honduras, ante la noticia mundial sobre la pandemia Coronavirus (COVID-19), el 18 de febrero se aprobaron 100 millones de lempiras como base para el combate de esta enfermedad en cuanto ingresara al país. El 11 de marzo ingresó al país un posible caso de COVID-19 que alarmó al pueblo hondureño. Hasta ese momento se trataba de mantener la calma por no conocer de más registros de posibles casos positivos.

Todo país alrededor del mundo debía contar con una estrategia médica para combatir la enfermedad como también invertir dinero en el sector de la salud para agilizar la atención médica a cada persona. El 19 de febrero se aprobaron 210 millones de lempiras más de manera inmediata, hasta entonces aún no existían tantos casos por Coronavirus en el país, pero se aprobaron para estar “alertas”.

El 11 de marzo, cuando aparentemente había ingresado una mujer con síntomas por COVID- 19, se aprobaron 623 millones de lempiras, seguidamente el Banco Centroamericano de Integración Económica dio al gobierno de Honduras 1250 millones de lempiras para el combate del Coronavirus; para el 13 de marzo ya se sumaban 15 millones 725 mil lempiras. Las cifras fueron aumentando de forma sigilosa, para el 30 de marzo ya estaban aprobados 3 mil 575 millones de lempiras; y por último, el 31 de marzo, el Fondo Monetario Internacional desembolsó a Honduras 123 millones de dólares para el combate de la pandemia, es decir, para asistencia sanitaria y gasto social, también por el impacto en la economía que tendría el país por la llegada del COVID-19.

La pregunta que ronda en la mente de cada médico, enfermera y de toda la población hondureña es, ¿dónde está todo el dinero que el gobierno de Honduras aprobó y recibió en calidad de apoyo internacional? El sistema de salud ha colapsado, los mismos médicos siguen clamando por equipo médico y de bioseguridad. Si el gobierno de Honduras compró equipo médico, entonces ¿dónde está? Los médicos han permanecido en sus lugares de trabajo en
turnos pesados, tratando de atender a cada ciudadano y es por ello que necesitan de forma inmediata todo lo que se ha pedido. Los lugares donde se mantienen a las personas aisladas por ser presuntos portadores de esta enfermedad letal no tienen las condiciones adecuadas.

¿Con tanto dinero dónde está el equipo medico? ¿Dónde están los insumos? ¿Dónde están los medicamentos? Es realmente impactante que la llegada de una pandemia a Honduras esté sirviendo como estrategia para desviar los fondos que por ley el pueblo hondureño debe recibir. ¿Cuándo la enfermedad se convirtió en un negocio? ¡Ahora, ahora que el COVID-19 llegó a territorio hondureño!

La falta de interés por parte del gobierno hondureño en la lucha contra esta pandemia traerá
consecuencias, y entre ellas están: que los casos sigan aumentando, que las muertes continúen
y, sobre todo, una caída en la economía hondureña ya que evidentemente el país quedará más
endeudado aún, mejor ni imaginarlo.