Reinieri Mayorquín: Un Campeón sin medalla

Deportes

Por: Shamaria Sosa
La carrera futbolística de Reinieri Mayorquín ha logrado su objetivo dentro del Club Deportivo Motagua hasta la fecha, sumar al potencial del equipo.

Pero, ¿cómo fue la vida y el camino de uno de los gigantes del Club Motagua?

Reinieri Joel Mayorquín Gámez de 31 años de edad cuenta que el amor por el fútbol comenzó no en su juventud, si no, en su niñez.

Me crie en el barrio, jugaba con mis compañeros desde los nueve años. Llegaba siempre temprano al colegio para jugar con mis compañeros y por eso, muchas veces los maestros no me dejaron entrar a la clase porque llegaba todo sudado,” recuerda Mayorquín muy sonriente.

Con el pasar de los años y el apoyo de sus padres, el oriundo de San Pedro Sula mencionó que su carrera futbolística comenzó a los 11 años, cuando su padre le llevó por primera vez a las reservas del Club Deportivo Marathón.

Recuerda que en el Marathon jugó por 10 años debutando en primera división al cumplir la mayoría de edad. Tuvo una infancia feliz, dura por algunas situaciones, pero muy feliz, dijo.

Mientras se encontraba en las reservas del Marathón desde los 11 hasta los 15 años, Mayorquín cuenta que paso una situación muy crítica en su hogar.

Dejé de ir a los entrenamientos y me aparté del fútbol por un año. Decidí trabajar en una panadería levantando todo tipo de peso y carga, todo eso porque mi papá me dijo ya no tenía para el pasaje de mis entrenamientos, expresó el deportista.

Pero, no todo es tristeza para el mediocampista del Motagua, el jugador mencionó algo ocurrente e inusual que le sucedió en el primer campeonato que ganaron como Club, pues dijo que no tuvo medalla de ganador por una confusión. Yo me andaba tomando fotos con todo el mundo, mi esposa vió la medalla, sonrió y me dijo al oído había un error, ya que decía segundo lugar,cuenta Mayorquín entre carcajadas.

Los campeonatos, éxitos y logros no lo han definido, es un campeón sin medalla, ya que al entregar su vida a Dios ha sido el logro más satisfactorio que le ha pasado. “Todo lo que he alcanzado satisface, pero es algo pasajero. Al final eso no es lo que hace feliz, los equipos ganan un torneo, pero pierden el siguiente, lo contrario de Dios, el permanece todos los días,” detalló el futbolista de 31 años.

Las amarillas le persiguen

Para Mayorquín su temperamento ha sido su mayor problema, hasta el punto de jugarle sucio en la cancha ya que en varias ocasiones se ha agenciado tarjetas amarillas. “Soy cristiano, no perfecto, sin ánimo de excusarme, debo decir he mejorado, pero no quiere decir dejaré de atacar fuerte en la cancha, ese es mi trabajo, defender,insistió el sampedrano.

El deportista de El Ciclón Azul, Reinieri Mayorquín,dice que él y su familia se sienten agradecidos con el equipo  Motagua, al que le guardan un lugar especial en su corazón.